El camino de los semifinalistas: Talleres de Córdoba
Un rendimiento estelar de Alan Aguerre, especialista en las series de penales, favoreció las chances de un equipo que apenas recibió un tanto en cuatro encuentros. El Matador se repuso a las ausencias en la faz ofensiva y sueña con redimirse de la caída ante Boca en la Final de la edición pasada de la competencia integradora.
De presencia ininterrumpida en la Copa Argentina, Talleres se erigió como un protagonista determinante en el certamen a partir de la temporada pasada, que lo observó ser uno de los contendientes en el encuentro decisivo. Cuarto en cantidad de encuentros disputados en el certamen con 34, su campaña auspiciosa en la décima edición le permitió emular a River, Boca y Rosario Central como los equipos que convirtieron al menos 50 goles entre las distintas participaciones. La diferencia sustancial entre el Matador y los restantes integrantes de aquel selecto grupo radica en que el conjunto cordobés todavía no posee el trofeo en sus vitrinas.
Javier Gandolfi sería un actor sorpresivamente preponderante en la actuación de Talleres en la presente Copa Argentina AXION energy. El paso efímero de Ángel Guillermo Hoyos como reemplazante de Alexander Medina liberó un espacio en el banco de suplentes previo al debut del club en la décima edición. Ayudante de campo del director técnico saliente, el ex marcador central asumió como interino y renovó la confianza del plantel en un estreno inmejorable. Un doblete de Federico Girotti se sumó a las definiciones de Diego Valoyes y Matías Esquivel en la goleada por 4-0 sobre Atlético Güemes de Santiago del Estero. El resultado consumado en el estadio Padre Martearena de Salta profundizó una marca destacada del Matador con relación a los estrenos en el certamen: está invicto en los 90 minutos (ocho triunfos y dos empates, solamente lo eliminó Alumni de Villa María en la temporada 2014-2015) y anotó 24 tantos, un promedio mayor a los dos por partido.

Nuevamente en Salta, la siguiente presentación de Talleres lo cruzaría con un representante del Torneo Federal como Chaco For Ever que, al momento del cruce correspondiente a los 16avos de Final, ya había ascendido a la Primera Nacional. Un encuentro apasionante que incluyó infinidad de ocasiones para convertir finalizó igualado 0-0 de manera increíble. La serie de penales posterior comenzaría a consolidar a Alan Aguerre como puntal en la campaña. Después de una brillante atajada sobre Gonzalo Lucero en los 90 minutos, contuvo los remates de Leandro Allende y Álvaro Cuello en el 4-3 de la definición, que se cerró con un remate marrado por David Valdez. El dato de color en la clasificación del Matador fue la presencia de Pedro Caixinha en el banco de suplentes, primer entrenador portugués en dirigir el torneo que une la tradición con la innovación.

Los antecedentes favorables en los Octavos de Final de la edición 2012-2013 (1-0) y los 16avos de Final de la temporada siguiente (3-1) despertaban la ilusión de Talleres de cara a un nuevo cruce ante Newell’s por la Copa Argentina. Además, la acción se había trasladado al estadio Juan Gilberto Funes de San Luis, sede del triunfo de mayor significado para el conjunto cordobés en la competencia (el 1-0 sobre Godoy Cruz que había sentenciado su aparición en la Final del certamen pasado). Sin embargo, la Lepra salió con determinación al encuentro y tomó ventaja por intermedio de un penal ejecutado por Juan Manuel García. Nuevamente interino por la salida de Caixinha, que había llevado al club a una clasificación memorable a los cuartos de final de la Libertadores pero sufrió una sucesión de resultados negativos en el plano local, Gandolfi acertó con una modificación clave en el segundo tiempo: apostó por Juan Cruz Giacone como referencia de área. Las ausencias de los lesionados Girotti y Michael Santos liberó un espacio que sería capitalizado por el joven de apenas 18 años. Consumado el empate por un desvío de Willer Ditta en contra de su valla, el punta conectó un centro de Valoyes y desató la euforia del público del equipo albiazul con el 2-1 decisivo.

La paridad que primó en el encuentro posterior contra Independiente, disputado en el estadio Centenario de Chaco, no se quebró siquiera con las modificaciones impuestas por ambos entrenadores. Por este motivo, los penales volverían a definir la suerte de Talleres y, al igual que había ocurrido frente a Chaco For Ever, Aguerre cobraría una importancia sustancial. El arquero se volcó hacia su izquierda para adivinar el destino del remate cruzado de Juan Manuel Insaurralde en el segundo turno. Los fallos posteriores de Rodrigo Garro y Nicolás Vallejo sostuvieron la mínima diferencia favorable al Matador, que se impuso por 4-2. La última ejecución quedó a cargo de un especialista: Julio Buffarini, autor de los 16 intentos desde los doce pasos en su carrera. Con ocho triunfos por dicha vía, el conjunto cordobés quedó como escolta en el listado histórico: solamente lo superan Rosario Central y Unión de Villa Krause con nueve.

Con su segunda aparición consecutiva en Semifinales, Talleres se unirá a Boca, Racing, Rosario Central, River, Gimnasia La Plata, Estudiantes de Buenos Aires y Lanús como los equipos que repitieron la presencia entre los cuatro mejores de la Copa Argentina. El deseo de redimirse de la caída por penales a manos de Boca en la Final de la última temporada resume la mayor motivación del Matador, que se ilusiona con su primer título a nivel nacional. Hasta el momento, su única consagración oficial data de 1999, cuando protagonizó una remontada memorable ante Sportivo Alagoano de Brasil para lograr la Copa Conmebol.
